|
La acción de las cinco oseis + y – en la CVP
Cuando la osei vertical + y – (I y II) actúa en la CVP, se activa el sistema nervioso central y su actividad biológica planificadora, la expresión de la psique contemplativa u observadora y la ejecución del movimiento ascendente: Al tensarse, yergue la CVP hacia arriba y ligeramente adelante, estirando el cuello; al relajarse, hacia abajo y levemente hacia atrás, actuando fundamentalmente desde la cabeza-cuello y la cavidad craneal. La sensibilidad se focaliza en la dimensión vertical del mundo y se captan (de forma activa-extroversiva en + y pasiva-introversiva en –) el altibajo de la onda, el espacio global, el tiempo lejano y la mayor cantidad y variedad posible de informaciones. (Ver figura abajo).
Al tensarse, pone recta la CVP proyectándola hacia delante y ligeramente arriba, subiendo los hombros; al relajarse, hacia atrás, bajandolos; actuando fundamentalmente desde los hombros y la cavidad pectoral. La sensibilidad se focaliza en la dimensión frontal del mundo y se captan (de forma activa-extroversiva en + y pasiva-introversiva en –) el ritmo como avance ondulatorio, el espacio direccional o lineal, el futuro inmediato y el camino más recto y más corto con el menor gasto de tiempo.
Cuando la osei lateral + y – (III y IV) actúa en la CVP, se activa el sistema digestivo-circulatorio y su actividad biológica asimilo-circulatoria, la expresión de la psique emocional o mediadora y la ejecución del movimiento izquierda-derecha: Al tensarse, inclina la CVP hacia un lado; se relaja inclinándola hacia el otro lado; actuando fundamentalmente desde la zona media de la espalda y la cavidad abdominal. La sensibilidad se focaliza en la dimensión lateral del mundo y se captan (de forma activa-extroversiva en + y pasiva-introversiva en –) el timbre o armónico natural de la onda, el espacio y el tiempo indefinidos o "el por aquí y por allá” relacionados con el gusto o el no gusto, la comunicación-convivencia con los compañeros, el pasárselo bien o mal y el estar animado y contento o desanimado y descontento.
Cuando la osei rotatoria + y – (VII y VIII) actúa en la CVP, se activa el sistema eliminatorio y su actividad biológica excretora, la expresión de la psique competitiva o conclusiva y la ejecución del movimiento de torsión (giratorio) : Al tensarse, tuerce la CVP desde un lado; se relaja destorciéndola desde el lado contrario; actuando fundamentalmente desde la cintura y la cavidad urinaria. La sensibilidad se focaliza en la dimensión rotatoria del mundo y se captan (de forma activa-extroversiva en + y pasiva-introversiva en –) la intensidad variable de la onda, el espacio y el tiempo que nos rodea de cerca, el espacio vital mínimo o el territorio propio, la presión de los estímulos próximos y la necesidad de resistir o defenderse ante ellos.
Cuando la osei central + y – (IX y X) actúa en la CVP, se activa el sistema reproductor y su actividad biológica de regeneración celular, la expresión de la psique afectiva o absoluta y la ejecución del movimiento intero-exterior (multirradial): Al tensarse, compacta la CVP hacia su centro, hacia abajo y ligeramente adelante; se relaja proyectándola hacia fuera, arriba y ligeramente atrás; actuando fundamentalmente desde la cadera y la cavidad pélvica. La sensibilidad se focaliza en la dimensión central del mundo y se captan (de forma activa-introversiva en + y pasiva-extroversiva en –) la densidad de la onda, el espacio y el tiempo infinitos, el propio interior del ser, los estímulos externos que penetran en él, la fuerza multirradial y absoluta de la unión con el núcleo de otro ser, los otros seres necesitados de las ayudas vitales (cuyo ejemplo más representativo son nuestros hijos), la vida y la muerte.
*
El predominio de la activación de una u otra osei depende del momento y de la circunstancia. Por ejemplo, un mamífero yergue el cuello-cabeza para responder a algo muy lejano; pone recta y hacia adelante la CVP para avanzar; mueve lateralmente la CVP y se muestra contento; lucha frente a un invasor con la fuerza de torsión de su CVP; o compacta la CVP en la época de celo. Pero también depende de los distintos condicionamientos recibidos a lo largo de la vida. La influencia del condicionamiento, en la activación de una u otra osei, es mayor en el ser humano debido a la especial capacidad de aprendizaje de la naturaleza del homo sapiens sapiens y a que cada individuo nace con la predominancia de algunas oseis, fenómeno al que llamamos taiheki.
|
||||||||||||||||||||
cinco oseis + y – 





